“LA AVENTURA DE SER MAESTRO”
Viridiana Solano Martínez
¿Qué relación guarda “El malestar
docente” con nuestra historia personal?
Después de analizar mi historia
personal con los textos revisados, puedo concluir que mi primer malestar docente
(el más grande considero yo), hace referencia a la carencia de una identidad
profesional. Al egresar de la Escuela Normal tuve bien claro cómo debía
desarrollarse una clase, pero en el momento de vivir la realidad, ¡me quedé
pasmada! y es que al interactuar con compañeros maestros y padres de familia me
hallé con conflictos e imprevistos arduos, añadiendo a esto el desconocimiento total
del área administrativa; ¡no sabía ni que hacer!. Fue tanto el impacto de estas
situaciones que pensé muy seriamente en renunciar, no me sentía apta para
seguir fungiendo como docente… Actualmente conforme va pasando el tiempo voy
encontrando soluciones a este tipo de complicaciones, por eso coincido en que
nadie nos enseña a ser profesores, lo tenemos que descubrir nosotros mismos por
ensayo y por error.
Otro malestar que comparto, ocurre cuando como
docente le doy prioridad al desarrollo de contenidos, y se me olvida que estoy
trabajando con seres humanos que al igual que yo tenemos sentimientos,
emociones, placeres, pasiones, actitudes, etc., pierdo mi sentido de humanidad.
¿Qué hacemos o podemos hacer para
combatirlo?
Definitivamente para seguir profundizando
y moldeando mi identidad profesional necesito de tiempo; tengo tres años de
servicio y aún me falta por experimentar y por aprender.
Con lo que respecta
al sentido de humanidad, de ahora en adelante en la elaboración de mis proyectos
pedagógicos tomaré muy en cuenta las inquietudes, los sentimientos y las emociones
de mis alumnos. Trabajaré en coordinación con otros maestros para organizar
excursiones, campamentos, visitas y recorridos con el objetivo de abordar
algunos contenidos pero también con el propósito de conocer más a mis alumnos,
de saber cómo y qué es lo que piensan.
Ser maestro
implica grandes responsabilidades, si cada docente asume cada una de ellas
estaremos siendo maestros competentes, obteniendo nuestra propia identidad
profesional.
Hola
ResponderEliminarCoincido contigo cuando hablas del malestar docente enfocado hacia tu propia experiencia, pues es ahí donde uno se da cuenta de los errores que ha cometido, pues no sólo se queda ahí, sino que nos permite replantear esa práctica, lo cuál es importante para ir formando nuestra identidad profesional.
El sentido de humanidad en la escuela considero es indispensable para lograr los objetivos planteados y se hace aún más evidente si se trabaja en colectivo, pues el mayor aprendizaje se da el la socialización de saberes.
Hasta pronto.