MI
CONFRONTACIÓN DOCENTE
Viridiana Solano
Martínez
¿Cuándo,
cómo y por qué me inicié como docente? son interrogantes que me hacen
reflexionar el inicio de mi formación docente confrontándola con los tres años
de servicio frente a grupo que llevo actualmente.
En el
año 2005 al concluir el bachillerato opté por estudiar la Licenciatura en
Educación Primaria, decisión que me costó trabajo aceptar porque carecía de vocación. La profesión que deseaba estudiar
(fisioterapia) no tenía ninguna similitud con la docencia, aunque de cierta manera
en ambas se trabaja con niños.
La
cuestión económica, el conformismo y los tiempos fueron las razones por las que
decidí ser maestra. Poco a poco me fui involucrando en el ámbito educativo, sin
embargo no me agradaba hacerlo. Mi vocación empezó a emerger cuando observaba
las carencias y demandas educativas que necesitaban los niños y más aún los de
mi Estado. Era frustrante y triste para mí enterarme del concepto que tenía el “ser
maestro”, o el escuchar en noticieros que el estado de Oaxaca ocupaba el último
lugar en educación; por tal motivo apruebo aquella frase que dice que con la
vocación no se nace, sino que ésta se hace.
Constantemente
he trabajado con los grados inferiores (1° y 2°) y me siento muy orgullosa del
trabajo que he logrado. Mi mayor satisfacción como docente ocurrió cuando mis
alumnos de primer grado aprendieron a leer… la verdad que el ser maestra no es
una tarea nada fácil, en ocasiones hay decepciones, desesperación, enojos,
regaños pero todo al final tiene una gran recompensa; lograr y cumplir mis
propósitos, observar que mis alumnos están siendo competentes al adquirir y
desarrollar conocimientos, actitudes, habilidades, destrezas y aptitudes; es
verdaderamente emotivo.
A decir verdad ser maestra no solamente
implica realizar una planeación y llevarla a la práctica, es ir más allá; es
convertirme en la mejor amiga de mis alumnos, conocer sus necesidades,
involucrarme dentro de su cultura, brindarles más tiempo al establecido,
interactuar con los padres de familia creando un ambiente armónico y de
respeto. Mi rol como maestra implica una gran responsabilidad que se debe de
ejercer con dedicación y entrega.
Mi más
grande satisfacción como docente es ver que mis alumnos estén siendo
competentes al igual que yo como docente, ya que de alguna manera estoy
preparando a los futuros médicos, cirujanos, arquitectos, licenciados,
enfermeros, etc., quienes serán los próximos ciudadanos de mi país, por eso y
más, ser maestro es algo increíble. Sin embargo también he tenido muchas insatisfacciones:
al ver que los padres de familia no participan con el aprovechamiento escolar
de sus hijos, cuando las reuniones de consejo técnico no adquieren su valor, o
cuando de manera particular me esmero por realizar un buen trabajo y todo se
viene abajo por un mal seguimiento de compañeros maestros, por ello procuro no
obstaculizarme o recaer en mi desempeño y trato de seguir adelante.
Deseo
que la educación en mi estado mejore, prueba de ello es que me sigo
actualizando, y día a día doy lo mejor de mí. Quiero desaparecer el concepto
que actualmente tiene el ser maestro y espero escuchar muy pronto en el
noticiero “Oaxaca el estado que ocupa el primer lugar en educación”.
Hola Viri
ResponderEliminarEl compromiso que adquieres al encontrarte con la realidad de la educación vista desde las comunidades en la que trabajamos y no desde una perspectiva nacional.
La educación en nuestro estado requiere del desarrollo de muchas habilidades docentes, las cuáles se verán reflejadas en un mejor estudiante el cuál servirá de apoyo para integrar a sus padres y a pensar en la situación en la que se encuentra y accionar en ella a favor de una vida mejor.
Espero poder leer más sobre estos temas de interés común a lo largo de tu vida profesional.